La cadena de la competencia laboral
Como ya se ha hablado en otros post, en la realidad empresarial actual el factor humano, el talento humano y la calidad de las personas que trabajan en una compañía, además de ser uno de los factores que mayor valor agregado proporciona, es crucial para que la compañía llegue a buen puerto, si se me permite el símil náutico.
Atrás quedaron los tiempos en que la valoración de un empleado en una empresa se valoraba atendiendo a su desempeño en su puesto de trabajo. En la actualidad lo que se busca son profesionales polivalentes que puedan desempeñar múltiples roles en la empresa. De ahí proviene la importancia de una buena dirección y gestión de los recursos humanos.
Lo mencionado en el párrafo anterior está en estrecha relación con las aptitudes que proveen todas las personas que trabajan en una empresa. Se busca, además de profesionales cualificados, que estos sean positivos, capaces de trabajar en grupo y tener una visión optimista de la práctica empresarial.
Actualmente lo que se exige, dentro de la empresa, a las personas que trabajan en ella es que sepa actuar, quiera actuar y pueda actuar, al conjunto de esas tres habilidades se le denomina competencia. Lograremos saber actuar mediante la formación continua, entrenando nuestras habilidades adquiridas siempre que nos sea posible y la construcción de competencias mediante nuestra carrera profesional.
A la hora de poder actuar es necesario, ante todo, una buena organización del trabajo. También es imprescindible que el clima laboral propicie el despliegue de las competencias de cada trabajador. Por último, y no por ello menos importante, el poder actuar hace necesario el concurso de una infraestructura que sustente la actividad laboral tanto individual como colectiva.
Además de que se den las condiciones propicias y la persona tenga la posibilidad de actuar sólo se llegará al último eslabón, el desempeño laboral o la actuación, como se prefiera, si se quiere actuar. Normalmente, en entornos empresariales, las personas desempeñan óptimamente sus labores si se ven reconocidos por el resto de la plantilla de la compañía y el clima laboral no se encuentra enrarecido o dicho de otro modo, que el entorno laboral estimule el querer hacer.

Comentarios
Aún no hay comentarios.
Deja un comentario