Estructura del salario

La estructura de los salarios es producto de la negociación colectiva o bien el contrato individual producto del pacto entre el empresario y el trabajador. Todo salario se encuentra dividido entre el salario base y los complementos salariales. Un salario base, grosso modo, se establece la más de las veces por mediación de una negociación colectiva en la cual tiene que aparecer obligatoriamente el concepto y la cuantía de dicho salario base.

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En los casos en los cuales no existe un convenio colectivo que pueda ser aplicable los contratos individuales y determine el valor de ese salario, el sueldo tendrá que ser por lo menos de una cuantía igual al salario mínimo interprofesional. El SMI es fijado con una periodicidad anual por el gobierno de turno.

Otra parte del salario tiene que ver con los complementos salariales que se definen como las cantidades que percibe el trabajador y que la mayor parte de las veces se establece por las peculiaridades propias del desempeño laboral de cada trabajador, el tipo de trabajo que se realiza y la situación y los beneficios que logra la empresa. A grandes rasgos los complementos salariales proviene de las condiciones personales de cada trabajador y de los complementos del puesto de trabajo.

Entre las condiciones laborales que provienen de cada trabajador nos encontramos con la antigüedad, los idiomas que el trabajador conoce y las mejoras voluntarias. La antigüedad es un complemento que lo que premia es el periodo que el trabajador lleva desempeñando su labor profesional en la empresa. Otro de los complementos proviene del conocimiento de aquellos idiomas que son necesarios para el desempeño del puesto de trabajo.

Por último las mejoras voluntarias y los complementos absorbibles son los incrementos del salario que el trabajador puede lograr por encima del salario base fijado en el convenio y que el trabajador adquiere cuando es contratado o con posterioridad. Algunos de estos complementos tienen carácter consolidable y otros no.

Imagen: D. H. Wright

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