De empresas y empresarios
En post anteriores hemos visto que el panorama empresarial y laboral está cambiando de una manera nunca antes vista. Estableciendo un paralelismo podríamos decir que los cambios son de tal magnitud que recuerdan a la fractura que se produjo con la llegada de la industrialización.

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Hasta ahora hemos visto de que manera está cambiando el entorno laboral y empresarial, y como ha afectado, y está afectando, a la masa laboral. Ahora nos centraremos en los cambios que se ya se producen en el concepto de empresario y de mercado.
Es muy probable que el cambio del ecosistema empresarial provoque, utilizando un símil con la teoría de la evolución, la desaparición de algunas especies que hasta ahora coexistían en este medio. Uno de los roles a extinguir es el de empresario, o al menos el concepto que tenemos de los mismos actualmente.
Nos encontramos ante una nueva era en la cual las relaciones tradicionales entre empresario y trabajador dejan de existir. La interlocución, más o menos fluida, que existía entre los trabajadores y empresarios desaparece. Los procesos directivos se vuelven completamente opacos y pierden, por así decirlo, corporeidad. Esta desaparición física del empresario se debe a que, a partir de ahora, el control de las empresas s encuentra en manos de los accionistas de la empresa. En este nuevo entorno es difícil determinar, para los trabajadores, quien toma las decisiones. Al mismo tiempo esto supondrá un cambio radical en el concepto de gestión de recursos humanos. En resumen, el talento humano fluirá de una manera más libre.
En cuanto al entorno en el cual se mueven las empresas, su ecosistema empresarial, muta para volver prácticamente al principio de la era industrial. Se pone fin a la estandarización y a la globalización. Lo más importante volverá a ser lo local, lo cercano, lo pequeño, la producción artesanal (en el mejor sentido de la palabra), el reclutamiento de trabajadores no se hará pensando en criterios maximalistas sino buscando la capacidad para realizar lo concreto. La tecnología no servirá ya para producir cantidades ingentes de productos estandarizados, sino que esta, la tecnología, servirá para la creación de obras únicas que tendrán por objeto llegar a personas concretas, con unas necesidades concretas y con un modo de vida particular.
Imagen: Third1

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