Administración de RR.HH

Niveles de gestión de los recursos humanos

La adecuada gestión de los recursos humanos en una empresa u organización permite distinguir 3 niveles que se desarrollan desde el más abstracto al más concreto. El nivel estratégico se encarga de crear los valores de la organización, sus creencias y su filosofía corporativa. Es en este primer nivel dónde las ideas generadas guíen los objetivos a largo plazo de la empresa u organización. Es este nivel dónde se diseñan los procedimientos que seguirá el personal.


Un cambio en el tratamiento de RR HH en las empresas

Nos encontramos en una época de cambio. La evolución que se está produciendo a muchos niveles – social, laboral, funcional – no se ha conocido en ninguna época anterior de la historia. Estos cambios ha afectado, y mucho, a las estructuras de las empresas y a la gestión del capital humano de las mismas. El futuro ya está aquí.


Organizaciones en transformación

Lo que llevamos de nuevo siglo ha estado caracterizado por la globalización y la internacionalización que se ha producido en el mundo desarrollado. Estos dos hechos han provocado que la economía haya cambiado para lograr una adaptación a esa globalización y esa internacionalización.


Las organizaciones como entes orgánicos en evolución constante

Casi siempre que hablamos de organizaciones, ya sean estas empresas, escuelas u hospitales, tenemos la tendencia a llevar a cabo una definición de las mismas desde sus cualidades físicas. También sucede cuando hablamos de organizaciones que tendemos a identificar las mismas con instalaciones, edificios, maquinaria, productos u organigramas. Esto nos lleva a pensar en las organizaciones como algo cosificado e inamovible.


Peligros a conjurar en la inevitable evolución del trabajo

La nueva era, que ya está aquí, nos avoca cada vez más a asistir, casi como un público pasivo, como la tecnología y robótica se van apropiando de cada vez más áreas del trabajo. Valga simplemente un vistazo a nuestra vida diaria para darnos cuenta de la gran cantidad de trabajos que antes realizaban personas, las hacen ahora máquinas: expedición de bebidas y comida, tickets de transporte público, inclusive el pago en los supermercados la llevan a cabo máquinas.


Empresas de geometría variable

Ya hablamos en post anterior de las Empresas y los trabajadores 2.0. Este nuevo paradigma laboral y empresarial ha surgido como respuesta a los nuevos modelos que ha generado el mercado. Estos – los mercados – por ser cada vez más competitivos, hacen necesario el ajuste de las plantillas de las empresas; este ajuste se está llevando a cabo mediante la reducción del número de trabajadores de las empresas. Debido a esta disminución en el capital humano de las empresas, los trabajadores que quedan en activo tienen una mayor carga de trabajo.


Empresas y trabajadores 2.0

El entorno laboral y empresarial ha dado un cambio radical en muy pocas décadas. Este cambio afecta, sobre todo, a las cualidades que tiene que desplegar un trabajador que pretenda mantenerse en activo en el mercado laboral.


La progresiva transformación de las empresa y de las relaciones laborales

Los cambios que se han llevado a cabo en las empresas en los últimos 30 años han traído aparejado que el concepto de contraprestación laboral cambie. Hasta hace relativamente poco tiempo las relaciones entre la empresa y los trabajadores venía regulada por la remuneración y la estabilidad en el empleo.


El entorno de las organizaciones y las personas

Toda actividad laboral se lleva a cabo en un determinado entorno que va a influir de un modo determinante el ambiente laboral y al mismo tiempo va a ser determinante en los comportamientos de los miembros de la organización, ya sea esta pública o privada. La cultura empresarial que impera en una determinada empresa proviene, ineludiblemente, de la experiencia común a la hora de solucionar los problemas de índole interna que se producen en el día a día laboral.


La relevancia de las personas en las organizaciones

En la actualidad, en las organizaciones, la persona tiene un mayor peso específico que el puesto que desempeña en la misma. Son las aportaciones personales, tanto en el puesto de trabajo específico como en la organización, las que van a acabar determinando las competencias del trabajador en la organización.