Flexibilidad + TIC = Aumento de la productividad empresarial
Nos encontramos actualmente en uno de los momentos de la historia en que más están cambiando, y con mucho, la forma de organizar el trabajo. La mayor parte de estos cambios no provienen de largos procesos que se han ido gestando en el tiempo, sino que ha sido una revolución, la revolución de las Tecnologías de la Información, la que ha hecho posible, en muy pocos años, que el panorama de la organización del trabajo y las relaciones laborales haya mutado de una manera absolutamente desconocida hasta ahora. A resultas de lo anterior también se ha producido un cambio a la hora de gestionar los recursos humanos.

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Estas variaciones en cuanto a la organización del trabajo y de las relaciones laborales han sido percibidas y estudiadas por organizaciones supranacionales como la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE). Esta organización, que en determinados aspectos se asemeja a un laboratorio de ideas, ha constatado que la implantación de nuevos modos de entender el trabajo trae adherido un aumento de la productividad, al mismo tiempo que esto también redunda en la mejora del currículum vitae de los trabajadores de las empresas dónde se ha implementado estos modelos.
Entre estas nuevas formas de entender el trabajo, la OCDE ha constatado un aumento del trabajo en grupo, creación de estructuras de gestión delegadas, rotación en los puestos de trabajo. Como ya se ha indicado este nuevo paradigma de relaciones laborales y evolución del concepto de trabajo trae asociado un aumento considerable de la productividad y también de la mejor gestión del talento humano de las empresas.
Otra organización supranacional, en este caso la Unión Europea también ha advertido que para favorecer todos estos cambios en el mundo del trabajo el contar con estructuras flexibles inciden en la adopción de nuevas maneras de entender el mundo laboral. Al mismo tiempo también es necesario, según la citada organización, que se flexibilice el modo de pensar tanto de los trabajadores como de los empresarios.
Imagen: totalAldo

Hola,
Lo siento pero no veo tales cambios por ningún sitio y mucho menos una revolución en la forma de gestionar los RR.HH. Por el contrario, veo que se está haciendo lo mismo, pero que las nuevas tecnologías han permitido aumentar mucho más los defectos de la organización, que sigue siendo exactamente la misma (peor no significa diferente).
La gestión de RR.HH. es más centralizada que nunca, los grupos y equipos de trabajo menos informados (generan información, pero la que reciben es muy filtrada), y los intentos de favorecer la emergencia de pequeñas estructuras más autónomas (que sí existe como intento), tropiezan con los paradigmas (equivocados) de la Alta Dirección, que siguen basados en centralismo, fragmentación de las tareas y de los puestos de trabajo, individualización de las evaluaciones e incentivación, y preferencia por el control por encima de la eficacia.
Se plantea como beneficio la mejora del CV de los trabajadores, pero dicha mejora no es tal para los interesados, puesto que no representa ninguna finalidad para ellos, sólo es uno de los medios para esperar mejorar su situación laboral, situación que no puede mejorar mientras el sistema no admite que – mientras que la propiedad quiere (muy legitimamente) más dinero – los trabajadores quieren alcanzar sus metas existenciales personales. Esto entra en conflicto frontal con la voluntad reduccionista del modelo organizativo vigente: reducir y mecanizar al ser humano para poder controlar.
Las TIC no permiten que los empleados dispongan de más información ni de mayor autonomía de trabajo, solo permite ejercer mayor control. Si necesitas pruebas, mira la cantidad de controles que permite Microsoft Share Point 2010, por no hablar de la existencia de vigilantes administrativos que tienen control sobre absolutamente todos los contenidos de comunicación emitidos y recibidos por cualquier trabajador.